Este no es un espacio nuevo.
Lo venimos construyendo desde hace años, sosteniéndolo en el tiempo como un lugar de encuentro vivo, necesario y profundamente comunitario.
Un espacio donde nos conocemos, aprendemos juntas, nos acuerpamos y creamos resistencias amorosas frente a las múltiples realidades y problemáticas que atraviesan las vidas migrantes. Aquí compartimos palabras, silencios, experiencias, dudas y saberes que nacen de migrar y de sostener la vida lejos de lo propio.
El Viernes de Café es un espacio seguro donde encontrarnos es vida en común.
Donde el cuidado se practica, la escucha se convierte en herramienta política y el vínculo se vuelve fuerza colectiva.
Porque resistir también es encontrarnos.
Porque tejer comunidad es una forma de sanar, de organizarse y de seguir caminando juntas.



