Hoy no es solo una fecha.
Es memoria, es lucha y es dignidad.
Desde Movilidad Humana alzamos la voz para reconocer y visibilizar a miles de mujeres migradas que sostienen la vida cada día: cuidando, limpiando, acompañando… haciendo posible lo que muchas veces permanece invisible.
Porque el trabajo del hogar y los cuidados sí es trabajo.
Porque sin nosotras, el sistema no se sostiene.
Porque nuestros cuerpos no son desechables.
Hoy ratificamos nuestro compromiso firme:
seguimos haciendo incidencia, generando conciencia, impulsando cambios y tejiendo redes que sostienen y transforman.
Reivindicamos derechos.
Exigimos condiciones dignas.
Nombramos lo que durante años se quiso silenciar.
Somos muchas.
Estamos organizadas.
Y no vamos a parar.
Hasta que la dignidad se haga costumbre.


